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En la celebración del primer milenario de la constatación escrita de la existencia de Combarros, en un documento el cual Sarracino cede el monasterio  de Cereceda y a su abad Meirelle una heredad que poseía en este pueblo, para remedio de su alma y la del obispo en ese momento de Astorga, Jimeno II, deseo aportar una breve pincelada de su historia como modesta contribución a este evento y que me he propuesto algún día, si la pereza no me domina, desarrollar con más detalle.

Vayan estas lineas por este pueblo "muy maragato", y en recuerdo de algunas personas de él, que no por más significadas, sino porque compartieron momentos con mi padre y de los que habló con cariño y gratitud: Norberto, Antonio "el Torrio", D. Avelino, Joaquín "el Chileno", Melquíades, etc., y los cuales también en alguna medida han contribuido a escribir la historia de Combarros.

Siglo XVII y primicias

Inicio el recordatorio en el año 1635 en el que ejercía de párroco D. Pedro Rodríguez, y que después de él otros 36 sacerdotes han sido titulares de la Parroquia, que entonces ya estaba bajo la advocación de Sta. Mª Magdalena, y entre los que cabe destacar por su celo al servicio de la misma, D. Santiago Garnelo Velasco que fue párroco del año 1723 a 1759, y D. Gabriel Pérez que lo fue desde 1801 a 1828.

En aquellos años se pagaban en Combarros 45 primicias, a las que sumadas las no pagadas por los pobres de solemnidad, hacen suponer una población de 200 habitantes, cifra que aproximadamente se mantuvo durante 3 siglos. La Iglesia estaba situada a las afueras del pueblo, en 1644 el visitador del obispado D. Anastasio Nájera dice estar en lugar muy distante, con descomodo camino y conocido riesgo en invierno por lo que ordena se haga una custodia para la ermita de Nª Sra. del Rosario que está en medio del lugar, par colocar en ella el Ssmo. Sacramento; existen datos de 1636 en que ya se indica su presencia en ella, aunque contrariamente a lo ordenado por Nájera, en 1638 el visitador de turno ordena volver el Ssmo. a la parroquial pues dice que a pesar de la distancia, no hay río por medio.

La fábrica obtenía sus escasos ingresos a través de las primicias y de las rentas de sus limitadas propiedades rústicas, sin embargo eran generosas las aportaciones particulares, las del Concejo y las de las Cofradías a juzgar por los abundantes y valiosos ornamentos, imágenes y alhajas de la cuales destaca sobremanera una cruz procesional de plata descrita documentalmente con todo detalle, con gran riqueza ornamental, tanto en la cruz como en la calabaza, y que contoda seguridad fue robada por los franceses en el saqueo que realizaron en este pueblo durante la guerra de la Independencia. Existían por aquel entonces dos ermitas: Nª Señora del Rosario y la de San Andrés, cuatro cofradías: San Antonio Abad, Nª Sra. del Rosario, San Mamed y San Roque y dos capellanías, San Andrés y la de Santa Catalina.

La nueva torre

En l año 1729, ordena el visitador del Obispado, trasladar los óleos y pila bautismal, de la parroquia vieja a la ermita de Nª del Rosario, construir en ésta una torre nueva y en la cual deberán colocarse las campanas de la antigua; la obra es adjudicad a Fausto Monteagudo por 3.300 reales este mismo año, y desde este momento la nueva ubicación de la parroquia queda consumada en la ermita. En 1731 se hace la sacristía, durante los años 1734 y 1735 se realizan obras importantes en la torre, cuerpo de la iglesia, pórticos y portal invirtiendose sin contar las aportaciones materiales y de mano de obra de los feligreses, más de 7000 reales ( tengasé en cuenta que por estos tiempos, el jornal diario de un artesano era de dos reales).

Retablos del templo

En el año 1736, ordena el visitador se hagan los dos retablos colaterales, uno para San Roque y otro para San Antonio Abad titulares ambos de cofradías fundadas en esta iglesia, se adjudicaron el maestro Lorenzo Villagrá por 2.980 reales sin incluir portes, y en 1738 se trajeron a la iglesia, posteriormente en el año 1774 se doran y pintan por Manuel García, maestro del Obispado, por un coste de 3.381 reales.

En visita realizada por el obispo D. Pedro de Cáceres en 1774, ordena demoler la parroquia antigua, cercarla para que no entre el ganado y colocar una cruz en el centro para que en todo momento se sepa que allí existió un lugar sagrado.

san roqueResaltaremos como hitos significados, en 1748 se hizo la ventana de la Capilla Mayor, en 1749 se enlosa el piso, en 1751 se construye  la panera, en 1785 el Obispado autoriza la celebración del Corpus Christi el día de Sta. Mª Magdalena patrona del pueblo, par darle mayor solemnidad pues este día concurren más sacerdotes, y en 1788 se restaura la famosa cruz de plata.

Franceses la arruinan

En 1809, los franceses producen graves daños a la estructura de la iglesia, saqueando sus ornamentos, alhajas y documentos y dejándola en estado precario y lamentable. Era párroco en esos momentos D. Gabriel Pérez quien al frente de un voluntarioso pueblo, y con grandes sacrificios económicos y esfuerzos personales, consiguieron durante especialmente los años 1815 a 1817 reedificar su iglesia, con un coste de 9.545 reales sin contar las maderas ya que fueron aportadas por el pueblo, e infinidad de jornales de los feligreses que trabajaron gratuitamente.

...( Continua)...

                                                                                  J.L.G. Ferrero


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